sábado, 24 de enero de 2009

Fantasia

Pongo un aviso en el diario por primera vez:

Treintiañera con cara y cuerpo de 20, viciosa, exótica y tierna. Especial principiantes y tímidos. Que tu debut sexual vez sea un sueño.

Mi primer cliente llama con voz de no-sé-porqué-estoy- haciendo- esto. Puedo sentirle la pija por el teléfono. 100 completo, 50 vaginal. Si me gustás te hago precio. No tiene porqué ser traumático. Te va a gustar.

Llega. Joven, alto, desgarbado, torpe. Tiene miedo. Para cuando llegamos al ascensor ya está empalmado. Adrede le doy la espalda. Lo pongo nervioso, lo excita. Que se imagine entonces a través de mi bata qué llevo puesto. Ni bien cierro la puerta de mi departamento me saco la bata delante de él con total desparpajo. Nunca ha visto tanta piel desnuda toda junta. Vení chiquito, estás con mamita, pasá a la pieza. Lo dejo sentado en la cama y me retiro al baño. Orino, me seco pero no me lavo, quiero que el olor a orín se mezcle con el olor a flujo. Ya estoy mojada. Regreso. ¿Nervioso, amor? ¿Tu primera vez? No pasa nada, mamita te resuelve todo. Vas a ver que rico es. 100 mi amorcito, por adelantado. Pongo el dinero sobre la mesita de luz y lo beso. Las putas no besan. Se equivocan. Un beso largo, líquido y caliente. Le recorro la boca. Le saco la remera y el pantalón, y le amaso la verga a través del pantalón. Pero que linda es, casi no tenés pelitos, sos un bebito, te voy a comer a besos. Me da tentación clavarme esa pija ahí mismo, pero no. El cliente pagó por otra cosa. Voy a hacerlo enloquecer, para que vuelva. Desciendo y en 4 patas le chupo los testículos, chicos y duros, pegados al tronco. La verga se alza gigante delante de mis ojos bizcos que no dejan de mirarlo gozar. Su apocamiento me calienta. Subo la lengua por el tronco y de un tarascón me sumerjo toda la verga en la trompa, hasta sofocarme y succiono, bien hasta el fondo, succiono, chupo, lamo y ayudo con la mano que estira para atrás la piel del glande. ¿Puedo acabarle en la boca, señora? Claro, son 20 pesos más amor, por adelantado. Sin dejar de hacer que se la chupe, agarra otros 20 del bolsillo de su pantalón y los deja sobre la mesita de luz. Ahora si mi amor tenés permiso para hacerme lo que quieras en esta boquita. Se viene y me trago todo su jugo. Retiro la boca y lo beso, su asco cede frente a mi deseo. Sentadito y obediente sobre la cama los ojos desorbitados. No importa mi amor que te corriste tan rápido, mirá, si no se te bajó nada, seguimos, quedate tranquilo. Mirá, nunca viste una así, no? Esto se llama Con- Chi- Ta, tocala. Le acerco la manito a mi cuevita empapada. Acariciala así suavecito, por encima y por afuera, acaríciame este botoncito de acá, mirá como se me hincha, hay bebito me ponés loquita, me estás haciendo gozar, te voy a hacer precio, sabés, chiquito. Clavale un dedito a la conchita de mami, así, que rico no, otro dedito, otro más. Tres deditos, sí, empujá, como si fuera tu verga, afuera y adentro. ¿Querés meterla no? Lo acomodo sobre la cama y me le monto encima. A ver mi potrillito que te voy a cabalgar. A horcajadas sobre él entro y salgo, entro y salgo, entro y salgo, en cuclillas sobre la verga. Agarrame las nalgas, corazoncito, abrilas, separalas bien. ¿Querés meterme un dedo ahí? Le agarro el dedo índice y se lo clavo en el centro de mi orto y aprieto. Hay como me gusta, chiquito, que rico es esto, como arde, y que sabrosa tu pija, bebito, mamita te va a sacar la lechita, pero todavía no. Aguantámela, bebito que por ser tan buenito mamita te va a dar un regalito de yapa. Tomo la crema que está al lado de la cama y le unto la verga abundantemente. Me pongo culo para arriba y cara al frente. Venite gordito, meteme esa vergaza de mono que tenés en el culo, clavele ese palo a esta mamita puta que tenés. No te la esperabas, eh? Un regalito por ser un nenito tan obediente. Le agarro la verga y me la incrusto bien adentro del culo, quiero que me desgarre con su torpeza. Así nenito, así, cógeme fuerte, fuerte que me la banco, así, así. ¿Te venís? Si llename la cola de leche. Eso va gratis, sí, corazón, que nadie disfruta tanto como yo con las pijas.

2 comentarios:

maría dijo...

perfecto
me encantó

Anónimo dijo...

quede al palo